Ruta del Jurásico
panel explicativo aparecen, en la superficie de un bloque suelto de arenisca rojiza dos protuberancias que corresponden a contramoldes de una huella de la mano y otra del pie de dinosaurios cuadrúpedos, orientadas en direcciones opuestas. Siguiendo por el mismo borde del acantilado otros 150 m se llega a un estrato de arenisca suavemente inclinado hacia el mar cuya superficie está atravesada por diaclasas (grietas de origen tectónico) en varias direcciones. A menos de un metro por encima aparece una caliza gris que contiene diminutos fósiles de gasterópodos y diversas depresiones grandes (de hasta 1,30 m de diámetro) y más o menos redondeadas que muestran un reborde periférico abultado. Se trata de icnitas de grandes dinosaurios cuadrúpedos (saurópodos) que se desplazaban sobre una laguna costera. Por sus dimensiones se las puede considerar entre las más grandes del mundo; su deficiente conservación dificulta una observación detallada de las mismas. Aparte de éstas se puede observar un rastro formado por 6 huellas que corresponden también a un saurópodo aunque de menor tamaño que el anterior. Lateralmente y sobre la misma superficie aparecen otras icnitas, en este caso tridáctilas, algunas formando un rastro, pertenecientes a dinosaurios bípedos, aunque son más difíciles de identificar. La distancia entre el panel explicativo y el final del itinerario es de aproximadamente 600 metros.
PLAYA DE VEGA-ACANTILADOS DE TEREÑES-PLAYA DE RIBADESELLA (Ribadesella).
Playa de Vega. El acceso desde la carretera de la costa N-632 se encuentra en los alrededores de la localidad de Torre, unos 6 km al oeste de Ribadesella. De allí parte una carretera asfaltada de 1,8 km que nos conduce hasta la misma playa de Vega. A escasos metros del extremo oriental del aparcamiento de dicha playa pueden observarse las calizas y dolomías de la Formación Gijón, a las que se superpone una sucesión rítmica de calizas y margas grises oscuras (Formación Rodiles). Esta última, dispuesta en estratos inclinados hacia el este, contiene abundantes fósiles marinos. Por encima de esta serie rítmica se dispone una capa de conglomerado de cantos silíceos de 1 m de espesor y luego alternancia de areniscas grises y lutitas rojas pertenecientes a la Formación Vega de origen fluvial. Aproximadamente a unos 8 m por encima de la capa de conglomerados, puede verse un estrato de arenisca inclinada unos 50º hacia el noroeste, en cuya base se observan varias huellas tridáctilas de dinosaurios bípedos.
Acantilados de Tereñes. Para iniciar este recorrido se toma la carretera de subida a Tereñes hasta llegar a un alto en donde la misma hace un giro brusco a la izquierda, en un cruce de caminos. A partir de aquí, en donde está situado el panel explicativo, se toma una estrecha carretera en ligero descenso durante 200 m, de donde parte un camino a la derecha que conduce al acantilado. Una vez en dicho acantilado, se comienza el recorrido del mismo de derecha a izquierda (hacia el oeste). Pueden observarse allí diversas icnitas de dinosaurio, entre las que destacan tres rastros, dos de dinosaurios bípedos y tridáctilos y otro muy espectacular de cuadrúpedos, en el que están representados las huellas de manos y pies. En una pequeña ensenada situada a unos 90 m al suroeste del Peñón del Forno se encuentra un bloque de arenisca rojiza caído al pie del acantilado, en cuyo plano de estratificación, ahora verticalizado, aparecen diversas huellas tridáctilas de pequeño tamaño creadas por dinosaurios bípedos. El recorrido total por la base del acantilado que contiene las principales icnitas, así como diversos ejemplos muy llamativos de grietas de desecación jurásicas, es de unos 400 m.
Playa de Ribadesella. Comienza en el paseo del extremo oeste de la playa de Santa Marina, donde se sitúa un panel explicativo. Dirigiendo la vista hacia el sur se divisan unas calizas grises del Carbonífero que destacan en el relieve formando una pared vertical. Esta última coincide con una importante fractura, denominada Falla de Ribadesella, que atraviesa el casco urbano de la población. A lo largo del paseo se encuentra una alternancia rítmica de capas delgadas de calizas y margas grises con muchos fósiles. Dicha sucesión, que se prolonga luego por el acantilado hacia el oeste, muestra diversos niveles ricos en lamelibranquios muy pequeños, así como grietas de desecación y frecuentes icnitas de dinosaurios. Estas últimas aparecen en la superficie de los estratos como depresiones de contorno ovalado (huellas de dinosaurios cuadrúpedos) o bien de aspecto tridáctilo (huellas de dinosaurios bípedos). En la misma bajada al acantilado desde el mirador del final del paseo, pueden verse algunas de estas huellas. A partir de aquí y siguiendo unos 150 m hacia el oeste por la base del mismo, se encuentra una gran laja de caliza arenosa inclinada hacia el mar unos 80º que muestra ondulaciones difusas debidas al oleaje de la época. Sobre la misma, se observan varios rastros de pisada de dinosaurios cuadrúpedos.
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